
Nación.com / Blogs
Cuando el restaurante siempre tiene la razón
por Hazel Feigenblatt Correo electrónico
Algunos restaurantes tratan de complacer los gustos de sus clientes. Otros tratan de que sus clientes los complazcan a ellos.
Eso me quedó muy claro un día en la Esquina de Buenos Aires, un restaurante argentino en San José, pregunté si podía ordenar el lomito en salsa de pimienta pero con un filete de atún en lugar de lomito. El salonero me explicó que el restaurante no trabaja con atún porque poca gente lo pide. Cuando le dije que de verdad me gustaría probar el plato con atún porque no como carne, me propuso que la próxima vez que visitara el restaurante llevara yo misma el filete de atún y él se encargaba de que me hicieran el plato. Así lo voy a hacer la próxima vez que vaya.
Ahora el ejemplo opuesto. Una noche pasé a Pizza Hut de Moravia y ordené una pizza. En su lugar recibí la respuesta de que solo me la vendían si la comía en el restaurante. Le repetí a la joven que yo estaba haciendo un pedido para llevar y entonces vino el administrador, quien me explicó que por políticas de la empresa el tipo de pizza que yo quería solo la venden con la condición de que el cliente se la coma en el restaurante. Con la más sincera curiosidad le pedí que me explicara qué razones justifican semejante condición. Después de todo, si compro una pizza es mía y me la puedo comer en el restaurante, en la acera del restaurante, en mi carro, en mi casa, regalarla, no comérmela... Entonces me dijo, amablemente, que no había ninguna razón. Simplemente es una decisión de la empresa.
Me pregunto qué sigue ahora. ¿Le vendemos la pizza si se la come en menos de tres minutos? ¿No puede entrar si no usa una camiseta roja? ¿Solo le vendemos si paga con euros? ¿Qué tal esta condición: Solo compro pizza si no es Pizza Hut?




Enviar un comentario nuevo